¿Por qué el nuevo catalizador de Toyota es tan revolucionario?

Más económico, más ecológico, igual de eficiente.

La apuesta por la innovación de Toyota ha vuelto a dar sus frutos con una invención que la sitúa a la vanguardia del sector: un nuevo catalizador se incorporará a partir del año próximo a los modelos de la marca. Su fabricación requiere un 20% menos de metales preciosos, lo que ahorra costes y contribuye a frenar el agotamiento de recursos naturales.

El catalizador es una de las piezas más importantes en los automóviles actuales. Especialmente por su labor en la contención de la toxicidad de los gases que se emiten a la atmósfera. Este elemento se localiza entre el motor y el escape, convirtiendo las emisiones contaminantes en gases inocuos en décimas de segundo. Se trata de una operación limpia y silenciosa que esconde un desarrollo costoso y un proceso interno complejo.

Que los catalizadores hayan sido piezas muy cotizadas por los ladrones desde que comenzaron a introducirse en la automoción, a mediados de los años 70, nos ofrece una pista definitiva sobre su alto valor económico. Pero, ¿por qué son tan caros? La razón principal es la inclusión de metales preciosos como el platino, el rodio o el paladio. Estos materiales juegan un papel esencial. Sus propiedades naturales reaccionan con los gases tóxicos, reconfigurando sus átomos para que las emisiones resultantes no sean dañinas para la salud.

La reacción química clave

La inclusión de estos metales preciosos es un refinado trabajo de ingeniería, ya que deben impregnar un tupido panel cerámico en cuyas microceldas se produce la reacción química. La clave del proceso es la conducción del flujo de gases a través de los pequeños conductos, en lo que juega un papel esencial la naturaleza del material cerámico.

Teniendo en cuenta estas premisas, Toyota ha logrado un avance muy importante. Y lo ha hecho mediante el desarrollo de un nuevo sustrato cerámico –denominado FLAD– en colaboración con Denso Corporation. Este adelanto, junto con una innovadora configuración ajustable del sistema de microceldas, permite que el flujo de gases sea más uniforme. De esta manera, se necesita un 20% menos de metales preciosos en su composición para lograr el mismo nivel de purificación de los gases de escape.

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Estructura del nuevo catalizador creado por Toyota y Denso
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Flujo del gas de escape en el catalizador
Todos ganamos

Además del ahorro que supondrá para Toyota el hecho de tener que comprar una cantidad menor de metales preciosos para catalizadores, esta innovación conecta directamente con el Desafío Medioambiental de Toyota 2050, ya que contribuye a la reducción de la utilización de recursos naturales –susceptibles de agotarse–. Como ejemplo de la repercusión que puede tener esta innovación, valgan un par de datos: aproximadamente el 40% de la extracción anual de platino y la mayor parte del paladio se utilizan para fabricar catalizadores de vehículos.

Tras hacer pública esta innovación, Toyota ha afirmado que seguirá trabajando junto con sus socios comerciales para desarrollar aún más las tecnologías de catalizadores, de acuerdo con su filosofía de hacer siempre mejores coches. En los últimos meses, la marca ha presentado novedades relacionadas con su propósito de contribuir a la preservación del medio ambiente, desde ‘pequeños grandes detalles’ como el uso de goma biosintética para motores y transmisiones, hasta actuaciones de gran calado, como la introducción de la plataforma modular TNGA, que incide en la fabricación de vehículos más ecológicos de una forma sostenible.

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