Los 10 acantilados más espectaculares del norte de España

Al volante con Toyota Hilux por la costa norte

Te proponemos una ruta en el nuevo Toyota Hilux, desde Guipúzcoa hasta A Coruña, en la que peinamos el litoral cantábrico y atlántico de España en busca de las vistas más increíbles. ¡No olvides la cámara de fotos!

La costa norte, donde se pelean eternamente el Cantábrico y el Atlántico, tiene algunos de los acantilados más espectaculares y bellos del mundo. La recorremos con un extraordinario compañero de aventuras, el nuevo Toyota Hilux. No olvides que en algunos tramos puedes encontrar pistas de tierra practicables para exprimir al máximo las posibilidades 'offroad' de este pick-up. ¿Te apuntas? ¡Arrancamos!

Ratón de Getaria (Guipúzcoa)

Partimos del monte San Antón, conocido popularmente como Ratón de Getaria por su forma: especialmente, cuando se ve recortado contra el atardecer, recuerda a un roedor gigantesco a punto de meterse en el mar. Desde el puerto de Getaria puedes iniciar la ascensión a pie hasta cima. Es un paseo corto y sencillo. Desde lo alto, las vista de la costa son espectaculares.

Volvemos a bajar y nos subimos al Hilux para continuar. Antes, contemplamos su estampa: un frontal imponente con su gran parrilla, los faros rasgados a los lados y unos pasos de rueda anchos que delatan su poderío. En Toyota han logrado la cuadratura del círculo: el nuevo pick-up aúna deportividad, elegancia y espíritu 'offroad'. Su moderno salpicadero tiene unos acabados impecables, desde el volante se pueden controlar varias funciones multimedia y la consola central está presidida por una pantalla de alta definición de 7”. Partimos hacia el siguiente destino, a 15 minutos por la carretera N-614.

Ruta del Flysch Zumaia (Guipúzcoa)

Es una ruta especial porque es un auténtico espectáculo natural, prueba de ello es que la costa de Zumaia y alrededores es un destino muy frecuentado por geólogos de medio mundo. Circulamos de Zumaia hasta Deba, y enseguida notamos lo cómodo que es el nuevo Toyota Hilux: la insonorización es increíble y el motor, un potente diésel de 150 CV, tiene mucho empuje. Recorremos una sucesión de acantilados casi verticales plagados de rocas horadadas por la fuerza del mar, en forma de hoja, visibles cuando se retiran las olas antes de volver a embestir.

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La octava generación de Toyota Hilux
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El Hilux se lanzó en Europa en 1969
San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya)

Proseguimos la ruta hasta el siguiente destino. Debemos combinar la autopista AP8 y la carretera BI 631, una hora y 20 minutos en total.

Al volante del Toyota Hilux se siente una sensación infinita de seguridad. Hasta siete airbags protegen al conductor y al resto de los ocupantes, la carrocería es más gruesa, y va acompañada de tecnología a raudales: el avanzado sistema Toyota Safety Sense, incorpora un sistema de Seguridad Pre Colisión que advierte de la presencia de peatones y objetos en la calzada; el Avisador de Cambio Involuntario de Carril, y el Sistema de Reconocimiento de Señales de Tráfico que es capaz de leer las señales de la carretera y avisar, por ejemplo, de los límites de velocidad en cada tramo.

Llegamos a San Juan de Gaztelugatxe. Está a medio camino entre las localidades de Bakio y Bermeo, y quienes dicen que este lugar tiene una energía especial, no exageran. Aparcamos el Toyota Hilux y subimos por la escarpada escalera que une la isla con la tierra, hasta la ermita de la cima. Ver desde allí el vasto paisaje de mar con las olas rompiendo en las rocas a decenas de metros es una experiencia sin igual.

Cabo Mayor (Cantabria)

El pick-up mantiene un ritmo increíble por esta autopista. Da la impresión de llevar un coche mucho más pequeño entre manos, cada vez que piso el acelerador siento cómo empuja su potente motor, que al mismo tiempo es ahorrador y los consumos nunca se disparan.

Llegamos a Cabo Mayor: desde el mar, se ven muy bien las gigantescas láminas de roca y como han ido evolucionando con la erosión de los milenios. En la cima está el faro de Cabo Mayor, inaugurado en 1839, y encontrarás un sendero por el que caminar y acceder a las más impresionantes vistas del mar y la costa cántabra. Es hora de poner rumbo al siguiente acantilado: tomamos la carretera S20 y circulamos bordeando la costa.

Cabo de Peñas (Asturias)

Por el camino encontramos algunos desvíos a dehesas y caminos de tierra para probar las capacidades todoterreno del Toyota Hilux. ¿Logrará este pick-up tan confortable como una berlina ser a la vez un eficaz fuera del asfalto? La respuesta es rotundamente sí. Con sus generosos ángulos de ataque y salida, su altura respecto al suelo y sus nuevos neumáticos, que aumentan el agarre un 67%, sortear cualquier obstáculo es pan comido. El Toyota Hilux es capaz de llegar allí donde otros coches tienen que darse la vuelta.

Este espectacular rincón asturiano está dominado por una manto verde desde el que contemplar un inmenso mar. Hay un sendero por el que llegar a un antiguo faro que hoy está reconvertido en museo que muestra cómo era la pesca tradicional del lugar. Llega la hora de poner rumbo a Cabo Vidio, a una hora por la autopista A-8.

Cabo Vidio (Asturias)

Tiene casi 100 metros de altura y las paredes de este acantilado están esculpidas por el paso del tiempo pero, sobre todo, por la furia de las olas. Su abundante población de gaviotas y cormoranes sobrevuela las aguas del Cantábrico ajena a la civilización. Las vistas son impresionantes.

Cabo Ortegal (A Coruña)

De nuevo, por la A-8 conducimos dos horas hasta Cabo Ortegal. Es el segundo punto más al norte de la Península Ibérica, después del cabo de la Estaca de Bares. Genera una sensación indescriptible pensar que casi todo el resto de la población está más al sur.

Volvemos al Toyota Hilux y circulamos por la DP-2205 durante 30 minutos. La dirección es precisa, y hay una función que permite mejorar el agarre cuando sea necesario: por medio de un mando, puedes cambiar la tracción integral de 4x2 a 4x4 cuando sea necesario más agarre. Lo dicho: no hay mejor compañero de viaje.

Vixía Herbeira (A Coruña)

Los acantilados más altos de Europa, con 612 metros sobre el nivel del mar, están cerca de San Andrés de Texeido, un pueblecito de cuento con solo 49 habitantes. A medio camino entre las rías de Cedeira y Ortigueira, desde el filo más elevado encontramos una atalaya del siglo XVIII, la Garita de Herbeira. Un sitio lleno de historia y leyenda, ya que desde allí, cuenta la gente del lugar que se avistaban los barcos piratas. Ponemos rumbo al último destino por la autopista AP-9. Nos separan tres horas.

Faro del cabo Vilán (A Coruña)

Este faro tiene historia. Se levanta a más de 120 metros sobre el nivel del mar, y fue el primero de la península alimentado por electricidad, se encendió por primera vez a finales del siglo XIX. La traducción es "cabo Villano", porque es una de las zonas más peligrosas de la Costa da Morte cuando arrecia el temporal y, tal vez por eso mismo, una de las más hermosas.

Llegar no es fácil: seguimos la carretera que llega al pueblo Camariñas y, desde allí, numerosas indicaciones, unos caminos algo tortuosos llegan a las inmediaciones del faro. Llegamos al faro y contemplamos el espectáculo de mar y roca que se despliega. Y ponemos punto y final a una ruta inolvidable.

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