Contacta con nosotros Toyota Renting Plus Toyota Leasing Plus

Toyota Empresas

Con la seguridad no se juega

La palabra seguridad es una de las más repetidas cuando se habla del automóvil.

Tanto los fabricantes como las asociaciones del sector y también los organismos públicos, con la Dirección General de Tráfico (DGT) a la cabeza, centran sus mensajes en esta materia. La intención es concienciar a unos usuarios que no siempre tienen en mente el coste que pueden conllevar algunas conductas o hábitos poco responsables al volante. Esta situación es especialmente relevante en los conductores particulares, ya que copan la mayor parte del parque circulante en España, pero también tiene una gran importancia en todo lo que se refiere a movilidad corporativa.

En la actualidad, y desde hace tiempo, todas las campañas orientadas a la mejora de la seguridad vial y a aumentar la concienciación se han concentrado en los conductores particulares, que, en la mayoría de los casos, realizan un uso esporádico de su automóvil. No obstante, existen unos grandes olvidados en esta materia como son los conductores de vehículos de empresa y los profesionales de la conducción, que pasan largas horas al volante de sus automóviles y que son objeto de diferentes situaciones de peligro durante su jornada laboral.


El gestor de flotas es el responsable de proteger a los usuarios de los vehículos que utiliza la empresa, por lo que debe llevar a cabo una estrategia orientada a minimizar los riesgos de los conductores y de otros usuarios de la vía pública. Para ello debe centrarse en dos ámbitos de actuación primordiales y que no deben dejarse de lado por muchas restricciones presupuestarias que existan. Estos dos pilares son las políticas de concienciación y la seguridad activa y pasiva de los vehículos de su flota.

En lo referente a métodos de concienciación en materia de seguridad es cuando el gestor de flotas tiene que mantener una estrategia más activa, ya que debe incorporar dentro de la política corporativa la preocupación por el cumplimiento de las normas de tráfico y también por minimizar la exposición de los usuarios de los vehículos a riesgos innecesarios al volante. Para ello, deberá implementar jornadas de formación constante para los empleados, principalmente teóricas, aunque siempre serían más satisfactorias si incluyeran también cursos prácticos orientados a suprimir conductas de riesgo y mejorar la reacción ante situaciones de peligro.

En dichas jornadas de formación se debería hacer hincapié en la necesidad de cumplir con las normas de tráfico, aunque ello conlleve que se tenga que alargar la duración de los trayectos, así como consejos para actuar ante diferentes situaciones a las que los conductores se pueden enfrentar en su día a día. Ante tesituras como el circular con condiciones meteorológicas adversas como lluvias intensas o fuertes nevadas, así como actuar de forma correcta ante fenómenos como el ‘aquaplanning’ o la existencia de placas de hielo en el asfalto.

Entre los consejos que también debería dar un buen gestor destacan el preparar el coche y la ruta, así como adecuar la velocidad a las condiciones de la carretera, no utilizar el teléfono móvil mientras se conduce, salvo con sistemas manos libres Bluetooth, o evitar frenadas bruscas, entre otros.

A pesar de que los coches corporativos suelen cumplir a rajatabla los mantenimientos establecidos por los fabricantes, ya que así se recoge en los contratos de renting o leasing, también conviene que los usuarios de los mismos comprueben de manera habitual elementos de uso cotidiano como luces, además del estado y la presión de los neumáticos, las escobillas de los limpiaparabrisas o los niveles de los líquidos.

Los gestores de las flotas, además de la papeleta de la formación y concienciación, también tienen la responsabilidad de elegir unos medios de transporte seguros, que incluyan las últimas tecnologías orientadas a asistir al conductor y a evitar accidentes o la gravedad de los mismos. Es por ello que no siempre se deben dejar llevar por elegir los modelos más económicos, sino que tienen que perseguir el equilibrio entre presupuesto, nivel de seguridad y servicios asociados.


Las marcas de automóviles están haciendo grandes esfuerzos en los últimos tiempos para reducir al máximo las muertes y los heridos en las carreteras, ya sean ocupantes del vehículo o usuarios de la vía, por lo que los nuevos coches incorporan dispositivos muy avanzados que pueden servir para salvar muchas vidas.

A pesar de que siempre existe un presupuesto muy ajustado para la movilidad corporativa, los gestores de flotas sí que pueden actualmente acceder por un precio razonable a tecnologías muy útiles a la hora de mejorar la seguridad. Así, entre el amplio universo de avances en esta materia que se pueden montar en los vehículos de hoy en día, destacan algunos especialmente adecuados para los conductores profesionales como son el control de crucero con radar, la frenada activa en ciudad, el sistema 'eCall' de llamada automática de emergencia y asistente de ángulo muerto.


/
Control de crucero con radar

El dispositivo de control de crucero con radar representa una de las mejoras en seguridad que más se ajustan a las necesidades de los conductores corporativos, ya que permite mantener una velocidad establecida previamente y circular con menor estrés, al detectar los vehículos que circulan delante y calcular su velocidad y ajustarse a ella, siendo capaz de realizar aceleraciones y deceleraciones.

La frenada activa en ciudad

La frenada activa en ciudad, por su parte, funciona a bajas velocidades (no más de 80 kilómetros por hora) y permite evitar atropellos a peatones, ya que, tras detectar un obstáculo, avisa al conductor y aplica fuerza en los frenos en caso de que éste no reaccione.

Aviso de ángulo muerto

Otro elemento que mejora la seguridad, especialmente en situaciones de circulación en ciudad con alta densidad de tráfico, es el aviso de ángulo muerto, como un sistema que emite una señal visual al conductor en el caso de detectar un vehículo fuera del campo de visión.

Sistema eCall

Finalmente, el sistema eCall, que será obligatorio en Europa desde 2018, realiza una llamada automática de emergencia en caso de detectar que el coche ha sufrido un accidente.

Toyota Empresas

La flota de su empresa, en manos de profesionales

Nuestra política de privacidad

En nuestras webs utilizamos cookies, tanto propias como de empresas colaboradoras, para mejorar tu experiencia de usuario y mostrarte la información y publicidad adaptada a tus hábitos de navegación. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si necesitas más información o quieres saber cómo cambiar su configuración Política de Cookies.