Alternativas a los combustibles fósiles

La gran ventaja de las fuentes de energía alternativa es que pueden reducir enormemente las emisiones de los coches en circulación. Sin embargo, dado que muchas de las tecnologías necesarias todavía no están plenamente desarrolladas y que sigue siendo demasiado costoso implantarlas en un amplio número de coches, la mayoría requiere más investigación y desarrollo para llegar al mercado.

Toyota se ha situado a la cabeza en el desarrollo de diversas tecnologías alternativas que ofrecen soluciones más ecológicas para la movilidad sostenible y ya ha demostrado que estas soluciones innovadoras pueden comercializarse para usos específicos.


Las pilas de combustible de hidrógeno: tan puras como el agua
Una de las tecnologías más prometedoras desarrollada para el uso de energía alternativa es la “pila de combustible”. Una pila de combustible funciona mediante la combinación de dos elementos básicos – hidrógeno y oxígeno – para generar electricidad que mueve un motor eléctrico. Los únicos subproductos que genera esta reacción son vapor de agua y calor, lo cual convierte a esta tecnología en la más avanzada solución para el uso de vehículos con cero emisiones, aunque el proceso de producción de hidrógeno no está libre de emisiones. Toyota lleva realizando investigación sobre las pilas de combustible desde 1992 y cree que los vehículos impulsados por esta energía van a convertirse en un pilar central de la movilidad en el futuro.

Los vehículos equipados con pilas de combustible que utilizan la configuración del Sistema Híbrido de Toyota son entre dos y tres veces más eficientes que los coches de gasolina en cuanto a “eficiencia tanque a rueda” (esto es, al convertir la energía procedente del combustible en movimiento del vehículo).

En 2002, Toyota se convirtió en el primer fabricante de automóviles del mundo en comercializar Vehículos híbridos con pila de combustible (FCHV) en Japón y EE.UU. Estos vehículos están equipados con la Toyota FC Stack, una pila de combustible desarrollada totalmente en el seno de la empresa. No obstante, la plena comercialización de los vehículos de pila de combustible requerirá la creación de una red de suministro de hidrógeno similar a la que existe para la gasolina y el Diesel y esa es una empresa costosa y de gran envergadura. Pero, aunque el mercado para los vehículos de célula de combustible en el futuro inmediato es limitado, su potencial es evidente y está demostrado.

Toyota lleva tiempo investigando otros combustibles más limpios en su afán por lograr el coche ecológico definitivo.

Así, por ejemplo, Toyota investiga desde hace más de dos décadas el Gas Natural Comprimido (GNC), que ha tenido una comercialización limitada. En comparación con los vehículos de gasolina y Diesel convencionales, los de gas natural emiten cantidades muy pequeñas de partículas en suspensión y mucho menos dióxido de carbono.

Sin embargo, el GNC necesita unos tanques de almacenamiento de gran tamaño y suele generar menos energía que los combustibles fósiles convencionales, lo cual hace que su aplicación a largo plazo quede limitada a ámbitos muy específicos como el transporte en autobús o taxi en los centros urbanos. El Gas a Líquido (GTL), un combustible Diesel sintético producido a partir de GNC, es otra prometedora energía alternativa porque aprovecha las infraestructuras de combustible Diesel existentes. Presenta las mismas ventajas de reducción de emisiones y ahorro de combustible que ofrecen los últimos motores Diesel limpios (como el Toyota D-CAT y el Filtro de partículas Diesel de Toyota).

Toyota también apoya el uso en los coches de combustibles alternativos, como los biocombustibles, que contribuyan a reducir el consumo de combustibles fósiles y a impedir el cambio climático.

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