Nuestros coches son el ejemplo perfecto de cómo la inteligencia supera a la fuerza bruta
Un vehículo en movimiento desplaza mucha energía. Cuando de repente colisiona contra algo, esa energía debe de ir a alguna parte. El mejor sitio es lejos de usted. Por eso diseñamos nuestros coches para que absorban la energía (o se deformen) por los lugares adecuados.
Nuestra experiencia le protege.
Para conseguir esto incorporamos zonas deformables, delante y detrás, para absorber toda la energía posible del impacto. El resto de la energía se distribuye por toda la estructura del coche. Esta eficiente estructura de absorción de energía tiene como objetivo principal, preservar la integridad del habitáculo. En Toyota situamos independientemente las piezas de la parte frontal de nuestros automóviles con intervalos muy estudiados para facilitar su deformación y absorber la energía de la manera más efectiva. Los ocupantes también están protegidos contra impactos laterales, gracias a unos fuertes pilares centrales y los elementos transversales del suelo del coche. Las puertas cuentan con barras de protección que ayudan a dispersar la energía de la colisión y reducen la velocidad con la que la puerta empuja hacia dentro del habitáculo.
Normalmente, la estructura de la parte delantera o trasera del coche absorbe la mayor parte de la energía en una colisión, pero a medida que aumenta la velocidad, la efectividad de estas “zonas deformables” disminuye. Además, hay que tener en cuenta que no todos los accidentes son frontales o traseros. Con esta idea en la cabeza continuamos desarrollando formas de proteger la vida en colisiones cada vez a mayor velocidad, del mismo modo que valorando todos los tipos de impacto que se puedan producir. No obstante, el diseño de las “zonas deformables” sólo es una parte de la ecuación. El habitáculo debe ser exactamente lo contrario: fuerte. El mejor caso que puede darse es que el frontal del coche se deforme mientras que la cabina queda intacta. Toyota trabaja constantemente para incorporar nuevas mejoras y mantener intacta la integridad de los habitáculos de sus coches. Esto se logra a base de aplicar soluciones inteligentes, que mejoren la rigidez sin incrementar demasiado el peso. E l resultado de esta múltiple preocupación sobre el tema se ve claramente en los exitosos resultados alcanzados por los coches Toyota en los test de accidente Euro NCAP: el nuevo Toyota Avensis, el nuevo Corolla Verso y el nuevo Prius han conseguido 5 estrellas en seguridad.
